Hay quien, de Rafael Amor
Hay quien perece de sed en un río
quien agradece la gota en el desierto,
quien se muere rodeado de la vida
y quien se empeña en vivir entre los muertos.
Hay quien deshoja la flor por capricho
y quien a diario se aferra a la esperanza,
quien con un soplo de amor inventa un mundo,
y a quien un mundo de amor ya no le alcanza.
Hay quien ama la verdad más que a nada
y quien se quema con ella como al fuego,
Hay quien quiere salir de las tinieblas
y quien vive en la luz y sigue ciego.
Hay quien pide piedad y no la tiene,
quien fue piadoso siempre y no la implora,
hay quien lleva la cruz con valentía
y quien cobarde y cruel, suplica y llora.
Del que ayer sufrió mucho hay quien se olvida
y quien sin pena vivió, pero reacciona,
quien con pan y cobijo se revela
y quien tiene razón y la traiciona.
Hay quien cree en un dios por que le teme
y quien teme creer ante la duda,
quien se aferra a un más allá tras de la vida
y a quien la carne mortal no da pavura
Quien espera un milagro que lo salve,
quien se salva a si mismo de la nada,
quien se niega y mezquina la ternura
y quien reparte su savia enamorada.
Recupera tus sueños
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz,
sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarse, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida
algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar, porque en sueños
es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes. Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …
Blog
El blooooog está muertoooooo…Buajajajajaja (me aburro…)
Jorge
-
Archivos
- Diciembre de 2009 (1)
- Octubre de 2009 (3)
- Diciembre de 2008 (1)
- Noviembre de 2008 (1)
- Octubre de 2008 (4)
-
Categorías
-
RSS
Subscripciones RSS
RSS de los Comentarios